Así fue, así pasó

Desde la Casa Grande del Padul por Isidoro

Isidoro Villena

Y llegaron las navidades, con buen tiempo, aunque por estas tierras el buen tiempo se considera cuando es de lluvias porque tanta sequia nos lleva a pensar en los desiertos de Almeria.

Comenzaron soleadas, las navidades, y muy frías por las mañanas. También vimos aparecer las primeras heladas y también grandes grupos de aves migratorias que salen rumbo a Africa buscando lugares más cálidos y atravesaban ese trocito de cielo que ya y en su tiempo la comparsa de los Trianeros la pusieron como una posible canción que fuera la nuestra, la de todos los paduleños y que se llamaba “tengo un trocito de cielo en Padul”.

Si nos pasamos en estos días por los comenrcios veíamos las colas tan grandes que hacemos para pagar nuestras compras. Yo vi una tienda en El Nevada, también, que era más grande que las dimensiones de la misma. Enormes colas por todas partes, de esto no se libraban ni grandes ni pequeños comercios y eso, gracias a Dios, es muestra de que después de años difíciles llega la recuperación. Y se nos antoja, que uno de los objetivos del ser humano es disfrutar de las pagas porque luego al morir todo se queda aquí y nos pueden decir nuestros hijos “serán tontos nuestros padres” lo podían haber disfrutado. A demás de cierto es verdad.

Y así llegamos a la Noche buena, la gran noche,, donde se derrocha alegría, dinero y felicidad, aparecen los buenos licores y toda la familia alrededor de la mesa hablamos de tantos temas, que llegan las tres de la mañana y pasamos a las bebidas finas y buenas para mezclar. También en esas charlas recordamos especialmente a todos nuestros seres queridos que un día se fueron al descanso eterno, “jodidas enfermedades”.

 

A partir de esas horas también las mesas se quedaban vacías de alimentos, a lo mejor un “Tente en pie” para acompañar las citadas bebidas, ya que es cierto, las bebidas necesitan unas tapillas para mantenerse de pie. Pasados estos días, Noche Buena y día de Navidad nos preparamos para la procesión de “la Virgen de los Terremotos” que viene a recordar un pasado donde los paduleños fuimos muy solidarios con los pueblos del Valle que se vieron afectados por esta catástrofe. De ahí pasamos a la carrera de los “Inocentes”, antes era eso, porque se repartían premios y se competía pero ya ha llegado a ser una marcha, “a veces rápida o lenta”, con todos disfrazados y mostrando sus caras más divertidas los 33º disfrazados que pasaron por “Caja” entregando un euro por persona, más la voluntad y ese dinero se entregaba a los representantes de distrofia muscular que tanto daño hace a las personas que la padecen.

Pero algunos días antes, Miguel Angel, concejal de “casi todo” tuvo que sacar adelantes sus proyectos con ese Navimamut que ayuda a recoger alimentos y entretener a los pequeños con juegos y los típicos colchones inflables que tanto son del agrado de nuestros niños pequeños o nietos para otros..

Pero estando ya en la víspera de Noche vieja, otro golpe de gastos para pillar otra larga noche de juerga y comida o los dos a la vez. Compramos matasuegras, flautas, melenas y ¡halaaaa! hasta por la mañana, Bebemos hasta la extenuación y después nos quedamos fuera de combate o nos levantamos para ir a comer fuera.

¿Comer fuera?, si, claro, el pueblo se queda vacio, y sin embargo los aparcamientos de los restaurantes están llenos de muchos coches que a bien decir serían millones de euros invertidos en gasoil o gasolina. Ah y estos productos van para arriba ya que los precios están por los aires.

Por otra parte, es justo que hagamos un examen de la situación del pueblo. Y recuerdo que cuando éramos pequeños teníamos por los menos 28 bares para salir y picotear, hoy, no tenemos donde ir a disfrutar con la familia de una buena comida sin necesidad de coger el coche. No siempre los cambios son mejores que lo que se tiene. Pero esa es la realidad.

Y por fin llegaron sus majestades, los últimos, ya que antes Sata Klaus y Papá Nöel se nos adelantaron, pero la faena de todos ellos era tratar de hacernos felices con una variedad de regalos que ahí quedan para la posteridad. Y que no hemos terminado el Mes. Ya llegaran los San Anton y San Sebastian y poco después La Candelaria. Madre de Dios, pero si es que vamos de de fiesta en fiesta. Aquí ya no cabe más, bueno, Sus majestades Los Reyes Magos –extraviados y sub dinero.

Feliz año a todos nuestros lectores y amigos.

 

  Directores: Fabienne y Vitaliano Fortunio  -  Tlfno. contacto y para contratar publicidad: 666 64 78 24