Las Criaturas crepusculares

La noche cae sobre Acequias

David Rios

La tenue neblina procedente del fondo de los barrancos va difuminando suavemente los contornos del paisaje. Poco a poco, las tonalidades rosáceas del atardecer dan paso al púrpura con el que la noche extiende su manto negro de luna y estrellas sobre la bóveda celeste.

El último de rayo de luz sobre la torre de la iglesia de Acequias se ve definitivamente vencido por la oscuridad. De repente, un penetrante y quejumbroso sonido -algo así como un maullido-, se escucha sobre los tejados: el mochuelo dilata ya al máximo sus pupilas alerta a cualquier movimiento sospechoso. El sutil canto del mirlo emite a estas horas auténticas piezas musicales, miniaturas plenas de inflexiones y quiebros de voz.

Ha llegado la hora de pasar a la acción. Oculta en su segura guarida, la gineta ha aguardado pacientemente la derrota definitiva del sol para comenzar su frenética jornada de caza. Usar en sus desplazamientos nocturnos los mismas veredas recorridas durante el día por el ser humano le permitirá llegar a la zona de campeo con las reservas intactas.

Seguirá entonces el rastro de preferentemente roedores -se cree que esta especie fue introducida en la Península durante la época de dominio musulmán, domesticada para expulsar  a ratas y ratones de las casas-, aunque tampoco desdeñará usar sus habilidades trepadoras para sorprender a cualquier ave mientras duerme.

La solitaria y sigilosa matadora alcanza en sus correrías los cultivos que rodean las primeras casas del pueblo. Las márgenes de las acequias que riegan a los pequeños huertos salpicados de olivos y almendros le ofrecen la cobertura necesaria para acechar a sus potenciales presas.

El lugar ideal donde permanecer inmóvil hasta abalanzarse sobre la incauta víctima que  abandona, por unos fatídicos metros, la seguridad del balate de piedra más cercano a la  acequia correspondiente

 

Calmados en el horizonte, los modernos molinos de viento -aerogeneradores del siglo XXI-, han asistido orgullosos a la última puesta de sol del invierno.

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